Cuando llegamos a la filosofía moderna, iniciada con Descartes, estudiamos una cosa que se llama 'giro subjetivista' que acompaña a toda la filosofía hasta el s. XIX y que consiste en afirmar que no tenemos acceso directo a la realidad si no tan solo a nuestras propias percepciones de ella. Esto es mantenido tanto por racionalistas como por empiristas, es decir tanto por Descartes como por Hume. Aunque defienden corrientes de pensamiento opuestas en esto coinciden.
¿Es esto posible? ¿La realidad no es tal cual la percibimos? ¿Sólo podemos estar seguros de nuestras sensaciones, percepciones e ideas y no de lo que hay detrás de ellas? Esta posición es un tanto escéptica porque supone que en la práctica mis posibilidades de un conocimiento cierto disminuyen dado que puedo tener certeza sobre mis pensamientos o percepciones pero no sobre qué las ha generado.
La desembocadura de esta corriente es el solipsismo que consiste en defender que no podemos salir de nuestro propio yo con seguridad, es decir que no podemos tener certezas contundentes más allá de nuestra propia conciencia. Parece un poco paranoico pero teóricamente es cierto. Una buena forma de ejemplificarlo es el caso de los daltónicos, aquellos que no pueden distinguir los colores. Ellos saben que lo que perciben como rojo no lo es porque todos los demás se lo decimos, pero para ellos es una certeza rotunda. Quiero decir en su mente no hay duda de que lo que ven es rojo, aunque se dejan convencer porque todos los demás les decimos que no es así. Por tanto son un ejemplo perfecto de solipsismo, pues ellos tan solo pueden tener certeza de sus propias percepciones que además son erróneas.
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