lunes, 11 de abril de 2011

Una verdad incómoda


Al Gore vicepresidente de EEUU durante ocho años con la administración Clinton se ha preocupado por el medio ambiente y el cambio climático durante buena parte de su vida y especialmente cuando perdió las elecciones presidenciales con George W. Bush en 2000 y este tema se convirtió en su principal ocupación. Fruto de mucho años recopilando información, dando charlas aquí y allá surgió en 2006 un documental (An Incovenient Truth) con la intención de llegar a un público más amplio. Y en 2007 surge un libro eminentemente visual con el mismo título y el mismo propósito.








El documental y el libro coinciden casi completamente con lo cual se puede escoger una forma u otra de acercarse a este tema.
En este caso nos vamos a centrar en el análisis del libro. El autor presenta las cuestiones centrales de la obra (cambio climático, emisiones de CO2, concienciación pública, etc.) de forma paralela a algunos acontecimientos de su propia vida. Perder las elecciones presidenciales en el 2000, la infancia compartida entre campo y ciudad, la pérdida de su hermana por el cáncer, el accidente de su propio hijo, etc. Intentando dar una visión coherente de cómo algunos hechos biográficos le convencieron todavía más de que tenía que luchar por una causa como la del cambio climático.

El libro no tiene un índice que oriente claramente en su lectura (por lo menos la edición del Círculo de Lectores con permiso de Gedisa 2007 no lo tiene). El propio autor nos dice que esta basado en sus presentaciones de diapositivas que hacía en las ponencias y charlas sobre este tema en distintos foros. Esto dificulta un poco su seguimiento en un principio y también en este caso su análisis y disección.

La obra comienza (Introducción pp 8-37) explicándonos qué es el efecto invernadero y cuáles son los gases involucrados en este proceso, dando como resultado el calentamiento global.

Un héroe científico. Roger Revelle (pp 38-67). En este segundo apartado nos cuenta como su profesor universitario R. Revelle les informó de las mediciones que estaba llevando a cabo de CO2 en la atmósfera y que ya en 1968 mostraban claramente un incremento de las partículas de este gas.


Glaciar Upsala. Patagonia argentina.
Después se nos muestran algunas impactantes imágenes que hablan por sí solas de glaciares de montaña que están desapareciendo año tras año. Este es un grave problema, que va más allá del sentimiento de nostalgia y romanticismo que podamos sentir los amantes de la naturaleza. En el Himalaya se encuentran unos glaciares que proporcionan casi la mitad del agua dulce a casi el 40 por ciento de la población mundial (India, China, etc., ríos Ganges, Indo, Brahmaputra, Yangzi, Mekong, Amarillo, etc.). Es de esperar que en el futuro si se terminan por perder dichos glaciares suponga una gran fuente de conflictos, y enfrentamientos entre cientos de millones de personas.
También la medición de las partículas de CO2 atrapadas en el hielo de glaciares de todo el mundo indican un aumento de este gas a lo largo de todo el siglo XX.

El siguiente apartado introducido por una pequeña reseña biográfica titulada Un punto de inflexión (pp. 68-121) nos ilustra de fenómenos atmosféricos como los ciclones y tornados en notable aumento en distintas partes del mundo. Pero también las olas de calor, las inundaciones, las sequías, etc. Así como los patrones de lluvia alterados, que han aumentado en algunos puntos llegando a las inundaciones y han disminuido mucho en otras zonas llegando a las sequías persistentes.

Cemento y campo (pp. 122-137). Llegamos a uno de los dos puntos clave en el calentamiento global, el Ártico. El otro será la Antártida. Los científicos están constatando rápidos cambios en su estructura helada dando como resultado el deshielo o la desmembración de su banquisa helada.
Otro ejemplo del calentamiento global es el permafrost (permanent-frost, suelo congelado permanentemente). Esto podría suponer un grave problema de retroalimentación positiva puesto que cuanto más permafrost se descongele más CO2 liberará a la atmosfera, ya que este tipo de suelo tiene atrapado una gran cantidad de este gas dentro de sí.

Del palo polar al polo resplandeciente (pp. 138-157). De nuevo el Ártico. En esta ocasión Al Gore viaja a bordo de submarinos nucleares americanos que operaban durante la Guerra Fría y que llevaban un detallado registro de las capas de hielo ártico. Al Gore consiguió convencer a la marina para que desclasificase esta información secreta y de este modo se ha constatado que el hielo ártico ha descendido alarmantemente desde los años 70 del siglo pasado.
Si el hielo del Ártico continuase deshelándose o si también lo hiciese el de Groenlandia eso podría afectar muy seriamente a las corrientes marinas y al clima global.

Un viaje por la naturaleza (158-209). La emisión de gases como CO2 también tiene un impacto directo sobre nuestros oceános. Se calcula que hasta un tercio de las emisiones de estos gases acaban en los océanos y aumentan la temperatura de éstos. Eso supone una transformación química de nuestros ecosistemeas marinos y la imposibilidad de que los corales u otros organismos marinos pueda sobrevivir.
También nos explica en este apartado cómo grandes barreras de hielo de la Antártida se han desprendido (barrera de hielo Larsen-B 240 km de largo por 50 km de ancho) y hacen aumentar el nivel de nuestros océanos.
La parte final de este apartado nos muestra simulaciones por ordenador de lo que ocurriría en Manhattan, Bangladesh, o Países Bajos si aumentara el nivel del mar unos cuantos centímetros. Las predicciones son terribles. Cientos de millones de personas se quedarían sin hogar y se convertirían en refugiados.

Al servicio del bien común (pp. 210-255). En este apartado se explica cuáles son las causas de nuestra gran influencia en el planeta. Al Gore considera que se pueden tener en cuenta tres causas principalmente, a saber. En primer lugar al explosión poblacional. Si tenemos en cuenta que a mediados del s. XX éramos apenas unos 2000 millones de seres humanos y que hoy día somos más de 6000 ya tenemos una clara perspectiva qué esta ocurriendo. Pero es que se espera que para 2050 seamos alrededor de 9000 millones de personas sobre el planeta Tierra. Podemos hablar sin temor de superpoblación.

Esto significa un gran impacto medioambiental por uso de recursos naturales. En muchos casos suelo para agricultura y ganadería (Amazonas).
El segundo factor de este gran choque entre nuestra civilización y la Tierra es, a juicio de Al Gore, la revolución científica y tecnológica que hace que nuestro poder sea devastador. Más si tenemos en cuenta que seguimos comportándonos en ocasiones, como hace siglos, cuando no teníamos esas tecnologías tan poderosas. Es el caso de la energía nuclear y sobre todo de las armas nucleares, capaces de destruir el planeta entero en cuestión de minutos o quizás horas.
El tercer gran factor es nuestra forma de pensar acerca de éste problema: parece más sencillo mirar para otro lado. Esto también es posible, en parte, porque se trata de un problema que desde nuestra escala temporal ocurre poco a poco y que no percibimos claramente, aunque en la escala temporal de la Tierra es de un ritmo vertiginoso.

Barco varado en el antiguo Mar de Aral. Hoy desaparecido
porque los ríos que lo irrigaban se usaron para regadíos.
Mi hermana (pp. 256-283). ¿Cómo enfocamos este problema ambiental? Según el autor hay cuatro puntos esenciales. En primer lugar el mencionado anteriormente que es más fácil no pensar en ello. En segundo lugar la especialización de la ciencia hace que muchas veces no entendamos sus pronósticos y explicaciones. Esto también es aprovechado por muchos para generar incertidumbre y sembrar dudas. O para disfrazar como provisional e incierto algo que no lo es en absoluto dentro de la comunidad científica.

En tercer lugar también se suele contraponer medio ambiente y economía como si fueran dos cosas irreconciliables cuando el autor nos remarca que efectivamente no lo es. Muchas empresas están encontrando un mercado muy lucrativo en los valores medioambientalmente sostenibles. Y el mercado del automóvil es el mejor ejemplo de ello. Las grandes marcas americanas son las más ineficientes y también las menos competitivas hoy día como consecuencia de su poca eficiciencia energética. Sin embargo no ocurre lo mismo  con las japonesas o europeas.
También cree nuestro autor que alguna gente cree que ya es tarde para hacer nada contra el cambio climático y simplemente se resignan a ello.

La politización del calentamiento global (pp.284-303). ¿De qué manera podemos afrontar un reto global como el calentamiento de la Tierra con nuestros sistemas de democracia representativa?. Aparentemente no es fácil afrontar retos a largo plazo con nuestros sistemas políticos fijados en plazos de tiempo de 4 u 8 años. Pero aún así hay ejemplos históricos de que se han conseguido logros importantes como el problema de la crisis de la capa de ozono, que se saldó con una reducción significativa de la producción de CFC durante la década de los 90 del siglo pasado.

Finalmente el libro termina con un conjunto de pautas para luchar contra el cambio climático en nuestro día a día.

Ahorrar energía en nuestras casas:
 -Usar bombillas de bajo consumo
 - Elegir electrodomésticos de clase A (eficientes energéticamente)
 - Aislar adecuadamente nuestra casa para que no haya fugas de calor o frío.
 - Regular el termostato de la temperatura racionalmente.
 - Desenchufar los aparatos en Stand-by (entre un 10 y un 20% del consumo total de ese aparato).

Transpórtese por menos:
 - Reducir el uso del automóvil.
 - Conducir de forma eficiente (sin acelerones ni frenazos, sin altas velocidades, apagar el motor en atascos, etc.).
 - Comprar coches eficientes en el uso de la energía (hibridos, con poco consumo, etc.)
 - Utilizar el transporte público siempre que sea posible.
 - Compartir vehículo en los desplazamientos.

Consuma menos, conserve más:
- Reducir el consumo de productos innecesarios.
- Comprar cosas que tengan menos embalajes.
- Comprar cosas que tengan una vida útil más larga.
- Reciclar.
- Usar bolsas reutilizables.
- Ahorrar papel.
- Compostaje de residuos orgánicos (evita la generación de metano y ahorra fertilizantes químicos).
- Comer menos carne (dieta más saludable, y menos daño al medio ambiente).
- Comprar productos locales frente a los exóticos de lugares lejanos (muchos productos viajan unos 2000 km de media hasta llegar al consumidor).

Sea un catalizador del cambio:
- Conozca más sobre el cambio climático.
- Hágaselo saber a otros.
- Vote con su dinero (compre productos medioambientalmente responsables y hágaselo saber a las empresas que no cumplan esos estándares).
- Tenga en cuenta el efecto de sus inversiones.
- Actúe políticamente.
- Apoye un grupo ambiental.

Creo que se trata de un documento imprescindible para conocer cuál es nuestro balance hoy día con arreglo al medio ambiente y el uso que hacemos de nuestros recursos. Qué deberíamos de cambiar y cómo puede ser nuestro futuro más cercano.
El tono de Al Gore puede parecer excesivamente retórico en ocasiones, sobre todo en el video, pero en lo esencial los argumentos y motivos los compartimos todos. Hay gente que te dice bueno no hay que ser tan pesimista, no hay que alarmar. Debemos pensar que esta información se basa en hechos ya comprobados y estudiados por muchos cientos de científicos. Algunos todavía se deben estudiar más a fondo, pero lo esencial de dichas tesis es compartido sin grandes diferencias por la gran mayoría de científicos.

Se trata de hechos objetivos que debemos conocer para reflexionar y cambiar nuestra forma de ver el mundo y de relacionarnos con él.

Para saber más:
http://www.climatecrisis.net/
http://www.responsarbolidad.net/web/
Red de ciudadanos contra el Cambio Climático
http://www.ceroco2.org/
http://www.greenpeace.org/espana/es/
Red apoyo comunidades indígenas afectadas por la extracción de petróleo
http://www.ecologistasenaccion.org/
Adena
Fundación Terra

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